El Colegio de Escribanos bonaerense celebra sus 130 años

El presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires e integrante de la Delegación San Isidro, Ignacio Salvucci, se expresó a través de una carta respecto a tan importante celebración. 

Nos encontramos celebrando los 130 años de la creación del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires y hemos recorrido hasta aquí un largo camino, que incluso puede encontrar sus primeros orígenes en el año 1866, cuando se fundara el primer Colegio bonaerense, que fue pionero en el país y del que se adoptaron sus reglamentos y estatutos.

Más allá de la trascendencia del devenir histórico y del desarrollo que ha tenido la labor notarial en su estrecha vinculación con la sociedad a lo largo de las décadas, no debemos perder de vista que el trabajo de los escribanos siempre tuvo el mismo y único fin: el compromiso con los ciudadanos y el sostenimiento de la seguridad jurídica.

Cada vez que un ciudadano tiene una decisión importante para tomar, que afecta a su patrimonio, a su persona o a los integrantes de su familia, el escribano está allí, cerca, para dar el mejor consejo y acompañarlo, asegurando de manera absoluta la legalidad y seguridad jurídica de las acciones emprendidas.

Esa confianza, construida a lo largo de generaciones, es para el notariado una enorme responsabilidad que honramos con el mayor compromiso y que nos obliga a mantenernos permanentemente actualizados, en sintonía con las transformaciones que vive la comunidad de la que formamos parte.

Hoy, que enfrentamos los desafíos que nos plantean las nuevas realidades económicas y sociales y la incorporación cada vez más extendida de las nuevas tecnologías, el notariado está plenamente comprometido con la capacitación permanente y la incorporación de herramientas digitales para seguir dándole a la comunidad las mejores respuestas a sus requerimientos.

Somos, seguramente, una de las profesiones con mayor nivel de capacitación y actualización. Ahora, incorporando las nuevas tecnologías en todos nuestros ámbitos, estamos trabajando para proyectarlas en los servicios que necesita el ciudadano de hoy, por ejemplo mediante la utilización de la firma digital y el documento electrónico.

Todos estos desafíos que redefinen nuestra manera de actuar y el contexto en el que nos desempeñamos los escribanos no cambian el eje central de nuestra profesión, que no es otro que el compromiso con el sostenimiento y la garantía de la seguridad jurídica.

Aunque el paso del tiempo cambie los soportes y las herramientas, siempre permanecerá inalterable el rol del notario para dar certidumbre y confianza.

Se trata, en definitiva, de mantener los valores de compromiso con la ciudadanía y la defensa de la seguridad jurídica, que se han edificado a lo largo de décadas, adaptando la tarea y las herramientas a las demandas de la sociedad del siglo XXI. Con oportuna visión desde el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires hemos promovido el desarrollo de la firma digital y el documento electrónico, siendo precursores en esta tarea que iniciamos hace más de veinte años.

Así hemos impulsado la transformación de cada escribano para enfrentar los nuevos desafíos, asegurando y sosteniendo los valores de confianza, certeza y seguridad jurídica, construidos desde hace 130 años.