Pesar por el fallecimiento de Dora Esther Salazar Egaña

El pasado 5 de abril nos dejó  la Escribana Dora  Esther Salazar Egaña. Había nacido en la Ciudad de Bolívar en 1929 y desde el año 1958 dedicó su vida al ejercicio de la profesión.

Dorita

Fue un baluarte de la Delegación San Isidro, desde el año 1988 hasta 2014 integró  ininterrumpidamente la Junta Ejecutiva.

Su dedicación y compromiso con la Institución fue tal, que aún luego de haber obtenido su jubilación en el año 2001, continuó trabajando incansablemente hasta pocos meses antes de su partida, viniendo  legalizar y ejerciendo docencia entre sus colegas.-

Así la recuerda su colega y amigo Rodolfo Ruzzante:

DORITA:

Nos conocimos en la vieja delegación de la Av. Centenario cuando legalizabas los jueves acompañada por Juan Carlos Gómez.

Con el tiempo fuimos forjando una notable amistad, al principio comentando habitualmente los temas tradicionales de la escribanía. Poco después terminamos compartiendo los temas familiares, políticos y económicos, tratando de «arreglar» el mundo notarial, familiar y social en general.

No voy a exagerar diciendo que nos parecíamos a las escuelas griegas de la filosofía, pero pegábamos en el travesaño. Lo que ahora me doy cuenta es que todas esas horas de charlas, tesis, antítesis y síntesis, en todos los temas siempre tuviste una posición centrada, respetuosa, amplia, comprensiva y éticamente intachable.

Nos enseñaste con tu ejemplo, con tus comentarios, con tus sugerencias, con tu puntualidad, con tu dedicación.  Inclusive yo también tenía miedo, como algunos otros, de llevarte mi Libro de Certificación de Firmas, a ver si me lo «bochabas».

Hasta me enseñaste a llevar dólares al Banco en una bolsa disimulada con flores. También tus anécdotas épicas, como aquella de un cliente tuyo de Villa Martelli que se ofreció a llevarte de regreso a la escribanía en su «vehículo», que era nada más ni nada menos que un triciclo «pochoclero».

Vos que siempre fuiste tan coqueta y elegante,  también tenías humor para los acontecimientos de la vida.

Por todo esto y mucho más te vamos a extrañar un montón. Porque fuiste el mejor ejemplo para todos los que te conocimos.

Porque seguís presente en cada momento. Porque te recordamos a cada instante y porque dentro de poco vamos a seguir arreglando el mundo juntos y, porque no, legalizando como siempre.

Te re queremos un montón y nos vemos el jueves

Rolfi